GUADALUPE UNA
JOYA TURISTICA DEL VALLE JEQUETEPEQUE
AUTOR:
Jorge Luis Rivasplata Reque.
Pocas
ciudades en el norte del Perú, Guadalupe y Trujillo entre estas, tienen privilegio
de descender de nobles privilegio de nobles antepasados. La cultura hispana, la
Mochica o Chimú, según sea el caso.
El
distrito de Guadalupe, se encuentra en la región de La Libertad a unos 175 Kms.
al Norte de Trujillo y a 80 Kms. al Sur de Chiclayo.
El
distrito de Guadalupe, en la provincia de Pacasmayo, a solo 25 minutos al norte
de la ciudad de Pacasmayo encierra dentro de sus linderos un gran potencial
turístico у по solamente cultural sino también naturaleza; recursos que se
complementan muy bien con una infraestructura turística bastante aceptable
permitiendo una estadía placentera al visitante.
Enclavada
en el valle del río Jequetepeque el distrito de Guadalupe ha sido
históricamente testigo del asentamiento de diversas culturas en diferentes
periodos que han dejado en varios sitios representativos, edificaciones que son
mudo testigo de su grandeza; por ejemplo del periodo Cupisnique Chavín:
Limoncarro; del periodo Mochica: Pakatnamú; del periodo colonial: El convento
San Agustín, datos que los recojo del libro Jequetepeque el Valle de la Luna
del arqueólogo Jaime Deza Rivasplata.
Dentro
de la oferta del turismo de naturaleza dejar de mencionar la hermosa
escenografía que se puede disfrutar en el desértico y pedregoso camino hacia la
playa La Barranca. En un mismo instante podemos apreciar bajo el manto marrón
de los vestigios de la ciudadela sagrada de Pakatnamú un inmenso tapiz verde
esmeralda que son los arrozales de Faclo a las orillas del río Jequetepeque y
el fondo azul intenso del mar, ofreciéndonos un paisaje difícil de olvidar y
haciendo volar nuestra imaginación, creemos que una puesta de sol al atardecer
ha de constituir un espectáculo digno de verse. Ojalá que las autoridades
municipales atiendan nuestra sugerencia de edificar un mirador en este punto
geográfico tan inolvidable.
Aunque
hay muchas playas, la de la Barranca es una que merece visitarse, pues
aislamiento y algunas carencias modernistas la convierten en un lugar ideal
para quienes buscan la soledad que es la mejor aliada de la meditación. Las
esteras que rodean el simpático balneario y la flora y la fauna que en ellos
habitan complementan este hermoso paraje turístico.
La
ciudad de Guadalupe ofrece variados monumentos coloniales y republicanos.
Entre
los primeros destacan la antigua ciudad fundada por los españoles ubicada en
Anlape, y el convento de San Agustín con sus dos claustros, sus techos góticos,
sus imágenes, y sus lienzos y en especial la capilla escondida, donde se ubica
el altar de La Chapetona, la primera virgen que trajo el encomendero español
Francisco Pérez de Lezcano y que junto con la segunda que fue también traída
por el mismo personaje Ilamada La Perfecta son las imágenes de la milagrosa
Virgen de Guadalupe que convoca miles de peregrinos en sus celebraciones de
diciembre.
La
mencionada capilla escondida es una habitación bastante amplia con las paredes
totalmente pintadas con motivos religiosos confeccionados por los indígenas de
aquellas épocas, quienes aprovechando circunstancias pintaron la luna y el sol
que eran los dioses a quienes ellos adoraban, colocando además la silueta de un
cacique. Todos estos detalles combinados con las escenas cristianas vienen a
constituir una muestra de mestizaje artístico religioso que merece ser
apreciado. Completa el recorrido la visita al balcón donde se situaba el coro
de la iglesia, el mismo que urge sea restaurado.
La
ciudad conserva además un gran número de casonas republicanas con sus patios y
zaguanes, destacando la sencilla morada de los héroes guadalupanos Fernando y
Justo Albujar y Manuel Guarníz quienes fueron fusilados por las tropas chilenas
al negarse a delatar a sus compatriotas que se habían enfrentado a los
invasores sureños. El balcón que aun permanece en pie es el testigo de tan
noble y heroico gesto.
La
gastronomía guadalupana, es un recurso por demás importante y que se
complementa muy bien con los anteriores, destacando su refrescante cebadinas,
que es una bebida elaborada a base de cebada, limón y piña; los camarones en
sus más variados estilos. Las humitas y tamales se complementan con los
celebres sándwich de pavo tan especial. No puedo dejar de mencionar el
importante recurso humano de los jóvenes en esta cálida tierra, pues todo lo
que se aprecia es gracias al entusiasmo de jóvenes que estamos decididos a
propiciar el desarrollo turístico de Guadalupe, una tierra rica en cultura,
turismo y amistad.
Fuente,
Revista NAMUL, Año 1-N° 1 GLN, Guadalupe, Agosto de 1999.
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