martes, 22 de septiembre de 2026

196.- Historia del Culto y Crónica de La Coronación Canónica de "NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE" CAPITULO II.


Historia del Culto y Crónica de

La Coronación Canónica de

"NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE"

 

 

 

Santa Patrona de los Pueblos

del Norte y Reyna Excelsa del Perú

 

24 de Octubre de 1954

 

 

 

 

 

Guadalupe-Provincia de Pacasmayo

Departamento de La Libertad

Perú

 

 

 

Presbítero

Santiago Wenceslao Aguilar L.

Párroco






CAPITULO II

 

Gestiones Preliminares





SOLICITUD DEL SR. PÁRROCO

 

Parroquia de Ntra. Señora

        de Guadalupe.

 

Guadalupe, 10 de Abril de 1954.

Excmo. y Rvdmo. Señor Arzobispo de la Arquidiócesis Monseñor.

Aurelio M. Guerrero.

Trujillo.

Excelencia Reverendísima:

 

El suscrito Párroco de Guadalupe (Provincia de Pacasmayo) tiene el alto honor de saludar atentamente a V. Excia. Rvma., y suplicarle el siguiente favor:

Se trata Excmo. Señor de Coronar Canónicamente la imagen milagrosa de la Virgen de Guadalupe que se venera en la Parroquia de mi cargo.

El origen y veneración de dicha imagen se remonta al año 1562 en que el Capitán español Dn. Francisco Pérez Lezcano, residente en Trujillo, fue condenado a muerte, y habiendo invocado, en trance tan apurado, la intercesión de la Virgen de Guadalupe que se venera en España, se vio milagrosamente absuelto de la culpa y pena a que había sido sentenciado. En acción de gracias, hizo voto de viajar a España y traer una copia auténtica de la Virgen de Guadalupe, lo que inmediatamente realizó.

A su regreso al Perú, hizo construir una capilla en la que colocó la sagrada imagen, entregándosela a los Padres Agustinos, quienes levantaron el grandioso Santuario en el que hoy se le rinde culto esplendoroso.

La devoción a esta imagen pronto se extendió por el Perú y por varias naciones vecinas, y su culto se conserva fervoroso y sin interrupción alguna a través de casi cuatro centurias hasta nuestros días, en los que florece como en sus mejores tiempos.

Numerosos y singulares milagros ha obrado esta venerada imagen. El historiador agustino R.P. Antonio de la Calancha, en su "Crónica Moralizadora de la Orden de San Agustín y Sucesos Ejemplares de la Provincia del Perú que el suscrito publicara en 1945, en la "Historia del Culto de Nuestra Señora de Guadalupe en el Perú", se puede apreciar una larga lista de milagros comprobados por testimonios jurados, fuera de otros muchos que no relata, pero que le atribuyen la fe y devoción de los pueblos.

A lo expuesto, se agrega que, celebrándose este año el Jubileo o Año Mariano, es deseo expreso del Santo Padre Pio XII, felizmente reinante, que se tribute a la Santísima Virgen cultos especiales, principalmente en sus santuarios; y la celebración del V Congreso Eucarístico Nacional y Mariano que Dios mediante tendrá lugar en Diciembre del presente año en la ciudad de Lima capital del Perú.

Siendo estos motivos más que suficientes para obtener la referida Coronación Canónica, pues bien le consta a S. Excia. Rvdma. no se requiere sino que el culto sea secular o inmemorial, no interrumpido y que la Imagen haya dispensado favores especiales.

Por lo expuesto, ruego a S. Excia. Rvdma., se digne elevar al Cabildo Vaticano las Preces respectivas pidiendo la Coronación Canónica de la Venerada Imagen de Nuestra Señora de Guadalupe (de la Provincia de Pacasmayo) en el día domingo 24 de Octubre del presente año (1954).

Anticipándole las más expresivas gracias y el deseo al mismo tiempo verle realzando este acontecimiento religioso en honor de la Madre de Dios, para lo cual se cursará oportunamente la invitación oficial. Pido a la Santísima Virgen de Guadalupe que conserve la preciosa vida de S. Excelencia Reverendísima durante muchos años. Besa reverentemente su Anillo Pastoral y le pide su bendición.

Santiago Wenceslao Aguilar Lezama

Párroco.

 

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RESPUESTA DEL EXCELENTÍSIMO Y RVDMO. ARZOBISPO

 

ARZOBISPADO DE TRUJILLO

Secretaría

Trujillo, 7 de Abril de 1954.

OF. Nº 108.

Sr. Pbro. Dn.

Wenceslao Aguilar

 

                              Por encargo de su Excia. Rvdma. Monseñor Aurelio M. Guerrero, doy contestación a su comunicación de 30 de marzo último, manifestándole que su Excia., le felicita y aplaude la buena idea que ha tenido Ud. y sus feligreses de coronar a la Santísima Virgen de Guadalupe, Patrona de ese pueblo, en este Año Eucarístico Mariano.

                           Con tal motivo su Excia., está dirigiéndose a la Santa Sede para recabar la autorización respectiva para la coronación canónica de la Virgen de Guadalupe.

                             Con este motivo expreso a Ud. los sentimientos de mi mayor consideración y estima.

Dios guarde a Ud.

Aníbal A. Romero V.

Canónigo Secretario.

 

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DECRETO ARZOBISPAL AUTORIZANDO AL SEÑOR PÁRROCO LA FORMACIÓN DE UNA JUNTA CENTRAL PRO-CORONACIÓN CANÓNICA DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE.

 

ARZOBISPADO DE TRUJILLO

 

Trujillo, 5 de abril de 1954

Of. No. 104

Sr. Pbr. Dn.

Wenceslao Aguilar L.

Párroco de Guadalupe.

 

                                   En la fecha el Exm., y Rdm. Señor Arzobispo Monseñor Aurelio M. Guerrero, ha dispuesto lo que sigue:

 

                                   "Palacio Arzobispal de Trujillo, a 5 de abril de 1954.- Vista la solicitud que precede del Sr. Párroco de Guadalupe Pbr. Wenceslao Aguilar L. y siendo atendible por las razones expuestas: Autorizamos para que constituya una Junta Central Pro-Coronación de la Milagrosa Imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, que desde el año 1562 se venera con gran piedad y devoción por todos los católicos del Perú, debiendo remitirnos el personal que juzguen conveniente para nuestra probación.

- Regístrese comuníquese y archívese Aurelio, Arzobispo de Trujillo Aníbal A. Romero V. Canónigo Secretario".

                                    Lo que transcribo a V.R. para su conocimiento y fines consiguientes.

 

Dios guarde a V.R.

Of. Auxiliar de Secretaria

 

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DECRETO ARZOBISPAL APROBANDO LA "JUNTA PRO-CORONACIÓN CANÓNICA DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE"

 

COPIA

 

ARZOBISPADO DE TRUJILLO. 25 de Abril de 1954. Of. № 134. Sr. Pbro. D. Santiago Wenceslao Aguilar, Párroco de la Parroquia de Guadalupe. S. P. Tengo el agrado de comunicar a su Rvcia., que el Excmo. y Rvdmo. Mons. Aurelio M. Guerrero, Arzobispo de Trujillo, en la fecha ha expedido el siguiente Decreto, cuyo texto es como sigue:

Palacio Arzobispal de Trujillo, 28 de abril de 1954. Vista la solicitud que precede del Presidente y Vice Presidente de la "Junta Pro Coronación Canónica de Nuestra Señora de Guadalupe", donde nos presentan los miembros que integrarán la mencionada Junta, en la labor que realizarán en favor del gran evento a realizarse en el mes de Octubre, en uso de nuestra jurisdicción ordinaria: Venimos en aprobar como en efecto aprobamos el personal de la Junta Central Pro Coronación Canónica de Nuestra Señora de Guadalupe:

Presidente Honorario: Excmo. y Rvdmo. Mons. Aurelio M. Guerrero, Arzobispo de Trujillo.

Vice Presidentes Honorarios: Excmos. Sres. Obispos Sufragáneos y el M.R.P. Provincial de la Orden de San Agustín de la Provincia del Perú, y Sra. Francisca S. de Noriega.

Presidente Activo: Sr. Pbro. D. Santiago Wenceslao Aguilar, Párroco de la Parroquia de Guadalupe.

Vice Presidente: R.P. Luis Arroyo O.F.M.

Secretario: Sr. D. Oscar Lostaunau.

Pro-Secretarios: Srs. Eusebio Balta y Gustavo Rivasplata.

Tesorera: Sra. Isabel de Ogata.

Vocales: Rvdo. Sr. Vicario Foráneo de San Pedro de Lloc, R Mons. Héctor G. Alegría, Ex-Párroco de Chepén Presbítero Francisco Lázaro, R.P. Párroco de Pacasmayo. Señores don José Saavedra Alcalde de Guadalupe, César Gómez Ascarate, Alcalde de Chepén, Jorge Deza, Luis Lostaunau, Juan Malca Rosado, Juan Cerrano, Agustín Vásquez, César Díaz, Sixto Balarezo, Luis Quiroga, Oscar Novoa, Alejandro Vera, Mariano Noriega y Alfonso Balarezo, Demetrio Antinori, Drs. Manuel Vera y Jorge Álvarez V., Señoras: Florentina E. de González Aguinaga, María C. de Quiroga, Josefina de Quintanilla, Angélica R. de Castañeda, Aydé Q. de Vera, Altemira Vera de Torero, Mercedes de Encinas, Elia de Deza, María de País, María M. de Yong, Genoveva de Carrasco, Rosa de Balta, Natividad de Felipe, Obdulia A. de Malca, María K. de Angelat Señoritas: Hortencia Apáestegui. Rosa Apáestegui, Esperanza Arenas, Josefa Pastor. Ayela Mora, Zoila Castañeda, Zoila Paredes, Carmen Farro. Gertrudis Goiburo.

Se les bendice paternalmente a todos y cada uno de los miembros de la Junta Pro Coronación Canónica de Nuestra Señora de Guadalupe, deseándoles éxito en el desempeño de sus labores. Regístrese, comuníquese y archívese. Aurelio Arzobispo de Trujillo. Aníbal Romero, Canónico Secretario Ad-hoc".

Lo que trascribo a su Rvcia. para su conocimiento y fines consiguiente.

 

"Dios GUE. a su Rvcia. Carlos Flores Pajares. Pbro.

Un sello de Arzobispado de Trujillo

 

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EXHORTACIÓN PASTORAL DEL EXCELENTÍSIMO Y RVDMO. MONSEÑOR AURELIO M. GUERRERO

 

DIRIGIDA AL VENERABLE CLERO Y FIELES DE LA ARQUIDIOCESIS CON MOTIVO DE LA PROXIMA CORONACION CANONICA DE LA MILAGROSA VIRGEN DE GUADALUPE.

 

Venerables Hermanos y amados hijos:

No hace mucho con gran júbilo de nuestro corazón, os anunciamos, que en el presente año, por el próximo mes de Diciembre, iba a tener lugar, en la Capital de la República, las grandes jornadas del Vº Congreso Eucarístico Nacional; en las que, con gran solemnidad, se iban a rendir públicos homenajes y grandiosos cultos, por todos los pueblos del Perú, al Dios de la Eucaristía, a Nuestro Divino Jesús Sacramentado; y os anunciaba asimismo, que, por estar el presente año por disposición de S. Santidad, consagrado a la Virgen María, ya que se conmemoraba en él el Primer Centenario de la Proclamación del Dogma de la Inmaculada Concepción, iba a tener este Congreso Eucarístico Nacional, el carácter también de Mariano.

Ahora nuevamente, con el corazón verdaderamente alborozado, con la más filial devoción y amor confiado hacia la Reina del Cielo os anuncio que, en esta solemne circunstancia del Año Mariano, en que el Santo Padre recomienda a todos los fieles que nos afirmemos en la devoción y el culto a nuestra Soberana Madre la Virgen María va a ser Coronada el 24 de octubre, en la Plaza de Guadalupe, la Sagrada Imagen a la que tanto amáis y veneráis por sus portentos y prodigios singulares, la Santísima Virgen de Guadalupe, que desde hace cuatro siglos viene recibiendo los filiales homenajes de todos sus hijos, que ponen en ella su confianza, e invocan su amparo y protección maternal.

Noticia que recibiréis, no cabe duda, con singular agrado, con grande regocijo y emoción profunda cristiana; pues que sois amantes hijos, fieles devotos y celosos defensores de su honra de sus perennes alabanzas y de la gloria perpetua y eterna de vuestra Reina.

La petición, que no hace mucho, nos dirigimos al Venerable Capítulo de la Basílica Patriarcal del Príncipe de los Apóstoles de Roma; esto es el Capítulo Vaticano, fué acogida con gran benevolencia, fue aceptado con la mayor benignidad por ese Venerable Cuerpo de ilustrísimos Prelados y en la Asamblea habida el 25 de abril del año en curso, Su Santidad el Papa reinante Pío XII, en el décimo quinto año de su Pontificado, en vista del relato de la historia y de los prodigios obrados por esta esclarecida imagen de la Virgen de Guadalupe de la Provincia de Pacasmayo, se dignó expedir el Decreto respectivo, en este Año Mariano, el día 25 del mes de abril, por el cual Decretaba y mandaba que la indicada Efigie de la madre de Dios, bajo el título de la Santísima Virgen de Guadalupe, fuera coronada con rito solemne y en nombre del Sumo Pontífice, con preciosa Corona de Oro.

Regocijémonos todos en el Señor, por esta gratísima nueva, que viene a conmover las fibras más íntimas de nuestro cristiano corazón, a colmar de alegría y de júbilo santo nuestras almas, y a encendernos más y más en nuestra piedad y filial devoción hacia la Virgen de Guadalupe. Si los hijos tiernos y cariñosos tienen un gran regocijo en que sus madres se vean honradas, queridas y tratadas con el mayor respeto y consideración, mucho más nosotros, como buenos cristianos, muy fieles hijos y acendrados devotos de la Virgen de Guadalupe, debemos recibir con jubilosa satisfacción, esta gratísima noticia de la Coronación Canónica y Pontificia de su milagrosa Efigie, de su Sagrada Imagen, de la preciosa escultura de esa venerada Virgen con el Niño Jesús en los brazos, que desde el Trono donde está colocada en su artístico Santuario, nos sonríe diariamente, nos atrae hacia su material corazón, nos prodiga las gracias divinas, nos alcanza sus favores celestiales; sirviéndonos, en una palabra de Madre Espiritual ante su Divino Hijo, de Medianera, de Abogada, de Guía, de Protectora en todas nuestras necesidades terrenales del Espíritu.

Si los hijos de la asediada ciudad de Bethulia, de que nos hablan las Sagradas Escrituras, después de haber sido libertados por la valiente y virtuosa Judith, de la tiranía de Holofernes, aclamaron gozosos a su esclaría de Jerusalén: Tu la alegría de Israel, Tú la honra de nuestro pueblo (Judith, cap. XV Nº 9). Con mayor razón nosotros, fieles y amantes hijos de la Virgen de Guadalupe, al ver a nuestra Santísima Madre ceñida graciosamente sus sienes, por Decreto Pontificio, con una artística y refulgente Corona de Oro, en la cual se engarzan finísimas piedras preciosas debemos exclamar también, llenos de júbilo y santa alegría, con estas mismas palabras del Sumo Pontífice, Joaquín de Jerusalén y altos Senadores o ancianos del pueblo mencionado: Tú eres la gloria, la alegría y la honra de nuestro pueblo.

Este Decreto del V. Capítulo Vaticano ordenando, que en nombre, del Sumo Pontífice sea Coronada Canónicamente la milagrosa Efigie de la Virgen de Guadalupe, de la Provincia de Pacasmayo, nos obliga tener una mayor adhesión al Vicario de Jesucristo en la tierra: a sus enseñanzas, ya sus exhortaciones, a sus mandatos; a ser más adictos a la Iglesia Católica a conservar más firme nuestra santa fe y a trabajar con mayor y fiel empeño en nuestro bien espiritual, huyendo con presura, en los tiempos en que nos encontramos, de la porfiada propaganda de las sectas anticatólicas que tratan de perturbarnos en nuestras creencias religiosas. Este Decreto, deben mantenernos unidos más estrechamente a la celestial persona de la honrarla más, venerarla con más rendida devoción, amarla con particular y especialísimo amor y propagar por doquiera su culto, para que los otros igualmente la amen, la honren y la bendigan.

Que la mujer cristiana, y especialmente la hija de este privilegiado pueblo de Guadalupe, como madre, como esposa, imite con esta ocasión, según son los deseos del Santo Padre, las virtudes excelsas de la Santísima Virgen María, desechando las corrientes mundanas que debilitan su fe, la apartan de Dios y la inclinan a la sensualidad, al placer peligroso y a la perdición; pues el deseo del mundo es pervertirla, quitándole todos, la gloriosa corona de hijas de Dios, heredera del Cielo y miembro del Cuerpo Místico de Jesucristo. Que se realice en este Año Mariano, en una renovación espiritual, así se expresa también S.S. Pio XII, que se aprecien y se pongan en práctica las virtudes femeninas cristianas: el recato, el pudor, la castidad, la inocencia. Virtudes casi olvidadas por los jóvenes en los tiempos que corremos.

La Virgen Santísima, como canta la Iglesia, es el Espejo de Justicia "Speculum Justiciae", la Virgen de las Vírgenes -Virgo Virginum-, la Madre de la Divina gracia. -Mater Divinas Gartias-, (Que luminoso y atractivo ejemplo para mirarnos en Ella, para seguirla, para invocar su poderosa protección maternal".

Que esta Coronación solemne de la Virgen de Guadalupe, pronto se va a realizar el domingo 24 del mes próximo de octubre en la anchurosa Plaza de Armas de ese pueblo y ante las muy respetables autoridades y un número incontable de fieles venidos de distintas partes, despierte profundamente en nosotros una más decidida voluntad de vivir en adelante como buenos cristianos, como buenos hijos sumisos de la Iglesia Católica y como fieles imitadores de las virtudes excelsas de la Madre de Dios.

Para el pueblo de Guadalupe, la Coronación Pontificia a su amada Virgen debe ser un timbre de gloria, una fecha clásica que debe quedar grabada con áureos e indelebles caracteres en los anales de su historia parroquial y Civil, una fecha que debe enorgullecer santamente a moradores y a los de los pueblos vecinos porque les da prestancia, los engrandece y los ennoblece con un altísimo honor.

Vemos con gran complacencia, que como preparación a este solemne acto, y siguiendo las normas indicadas, para la mejor celebración del Año Mariano, se va realizando un movimiento espiritual en Guadalupe; véase con frecuencia, agruparse alrededor del Santuario de Nuestra Señora, fervorosas peregrinaciones de fieles, que llenos de fe cristiana se postran de hinojos ante los altares de la Virgen Santísima de Guadalupe, en demanda de gracias y favores celestiales; centenares de voces rezan piadosamente ante su Sagrada Imagen, el Santo Rosario, tan recomendado por esta Reina del Cielo, para la conversión del mundo hacia su Hijo; las cuentas del Santo Rosario véase, en efecto pasar entre los piadosos dedos de estos devotos fervientes, que quieren honrarla, conforme Ella lo desea con esta multisecular práctica cristiana. Los pecadores, en estas peregrinaciones, vienen asimismo, a confesar su faltas y a pedir humillados y contritos su reconciliación con Dios. Almas cándidas y generosas de niños y de jóvenes, de doncellas y virtuosas madres de familia se preparan, en estas mismas circunstancias, a acercarse debidamente a la Sagrada Mesa Eucarística, a recibir piadosamente en sus almas a Jesús Sacramentado.

Gloria es esta muy grande para nuestra Inmaculada Reina; felicito a todos los fieles por esta singular devoción hacia Ella; y les estímulo a que continúen honrándola, no sólo en estos días en que se vienen preparando para la solemne y canónica coronación de su Sagrada Imagen, sino que se porten del mismo modo en todo tiempo, pues ser devotos verdaderos de María, como dicen los Santos, es tener una prenda segura, siguiendo el lema tan conocido "Per Mariam Ad Jesum", a Jesús por María.

Que los Párrocos de nuestra Arquidiócesis, se dedique con el mayor celo, a hacer que sus respectivos feligreses honren más y más con prácticas piadosas a nuestra Santísima Madre la Virgen de Guadalupe; dedicando sus pláticas y exhortaciones a hacerla conocer, amar y venerar; que en el día de la coronación, organicen alguna peregrinación, que represente su parroquia en ese acto tan solemne de tanta trascendencia para la vida institucional de la Arquidiócesis de Trujillo; que no nuestros Párrocos con simplemente exterioridades, sino que trabajen decididamente en obtener una renovación espiritual en el pueblo cristiano; Primeras Comuniones, Comuniones generales, legalización cristiana de los hogares; etc., y en señal de alborazo y de alegría espiritual, disponemos asimismo que se pulsen alegremente las campanas de nuestras Iglesias; en la víspera de la Coronación, el 23 de octubre, a las 6 de la mañana, al medio día y a las 6 de la tarde; y, al día siguiente, a la hora que se va a realizar este solemne acto, a las 11 de la mañana.

Esta exhortación Pastoral será leída en todas las Iglesias de nuestra Arquidiócesis en el día más próximo de su recepción.

Dada en nuestro Palacio Arzobispal de Trujillo, a los doce días del mes de setiembre de mil novecientos cincuenticuatro, día en que la Iglesia celebra la fiesta del Dulce Nombre de María.

 

                  Aurelio M. Guerrero         

Arzobispo de Trujillo

 

Por mandato de su Excia. Rvdma.

 

Telmo Zegarra Andrade

Canónigo Secretario Ad hoc.

 

 

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CIRCULAR DEL EXCELENTÍSIMO SEÑOR ARZOBISPO A LOS RVDOS. SEÑORES PÁRROCOS DE LA ARQUIDIÓCESIS

 

Arzobispado de Trujillo

Mariscal de Orbegoso 451

Teléfono 2406 Apartado 42

         Trujillo-Perú

Año del Libertador Mariscal Castilla

 

Palacio Arzobispal de Trujillo, a 26 de Abril de 1954.

Circular No. 67.

Sr. Párroco………………………………………………………………..

 

           Lleno de la más viva complacencia dirijo a Ud. la presente Circular, con el noble fin de poner en su conocimiento, que en el mes de Octubre del presente año, con ocasión de la celebración del V Congreso Eucarístico Nacional y del Primer Centenario de la Definición del Dogma de la Inmaculada Concepción de María, se coronará Canónicamente a la Milagrosa Imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, en la ciudad que lleva su nombre, jurisdicción de la importante Provincia de Pacasmayo.

          Para llevar a cabo tan magno acontecimiento religioso, he tenido a bien nombrar una Junta Central Pro-Coronamiento, que se ocupará en organizar todo cuanto sea necesario para que dicha ceremonia revista todos los caracteres de una brillante demostración de fe, de amor y gratitud hacia nuestra Inmaculada Madre, por las innumerables gracias y extraordinarios milagros que desde tiempo inmemorial viene dispensando en todos los pueblos y ciudades de nuestra querida patria.

          Con este motivo, me es grato recomendar a Ud. encarecidamente prestar al comité Pro Coronación, todas las facilidades que crea apropiadas para su mejor funcionamiento, contribuyendo Ud. de una manera eficaz con su valioso aporte pecuniario y explicando desde la Cátedra Sagrada a sus feligreses el hondo significado de un grandioso acontecimiento, a fin de que las fiestas que se realicen Pro-Coronación de la histórica y tradicional Imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, obtengan el más cumplido éxito y perdure este hecho a través de todos los siglos, junto con las del V Congreso Eucarístico Nacional y las del Primer Centenario de la definición del Dogma de María Inmaculada.

          Recomendándole su concurrencia, como también la de sus feligreses a tan extraordinario suceso, a fin de que lo realcen no sólo con su presencia corporal, sino también espiritualmente, acercándose a la Sagrada Comunión.                 

         Lo bendice paternalmente su afm en Cristo.

 

Aurelio M. Guerrero

Arzobispo de Trujillo

 

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Circular de la Junta Central Pro-Coronación

de Nuestra Señora de Guadalupe

 

 

Junta Central Pro-Coronación

Canónica de Nuestra Señora

          de Guadalupe"

 

       GUADALUPE

DESPACHO PARROQUIAL

    Provincia de Pacasmayo

     Dpto. La Libertad Perú.

 

Guadalupe. 1º de Mayo de 1954.

 

Sr……………………………………………………………………………..

          Los suscritos, en nombre de la "Junta Central Pro Coronación Canónica de Nuestra Señora de Guadalupe", tienen el honor de presentar a Ud. y miembros integrantes de la Institución de su digna Presidencia su muy atento saludo y a la vez exponer lo siguiente:

         En el mes de Octubre del presente año se va a coronar canónicamente la milagrosa "Imagen de Nuestra Señora de Guadalupe", en la ciudad de GUADALUPE (Provincia de Pacasmayo).

        Con tal motivo y para organizar todo lo concerniente a este magno acontecimiento religioso y patriótico que revestirá caracteres apoteósicos de fe y de amor a tan portentosa Imagen, el Excmo. y Rvdo. Señor Arzobispo de Trujillo ha tenido a bien nombrar una "Junta Central Pro-Coronación Canónica de Nuestra Señora de Guadalupe" presidida por los suscritos.

         El origen del culto popular de esta sagrada Imagen, como Ud. bien lo sabe, es uno de los más antiguos que se conocen no sólo en los pueblos del Norte del Perú, sino en todo el territorio Nacional; pues se remonta al año 1562.

        A partir de esa fecha, Nuestra Señora de Guadalupe fue la amorosa y providente Madre a cuyas plantas acudían incontables romeros de todos los pueblos circunvecinos y de los más apartados de la República aún de las naciones vecinas, porque ninguno que la invocaba dejaba de experimentar en su alma el consuelo de verse favorecido.

     Muchos y excepcionales han sido los milagros que ha obrado esta venerada Imagen en el transcurso de los siglos, como lo atestigua la tradición y los pública con testimonios jurados el historiador agustino R.P. Antonio de la Calancha.

        La fama de estos prodigios extendió la devoción de la Santísima Virgen de Guadalupe por todas partes, desde Chile y Argentina y a todo lo largo del Norte del Perú, hasta el Ecuador, Colombia, Venezuela, Panamá y Centro-América. De todas estas regiones venían muchedumbres de peregrinos y devotos llenando los caminos que conducen al Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, para pedirle y rendirle fervorosa acción de gracias.

En los días de su solemnísima fiesta se celebraba la tradicional y celebérrima Gran Feria Patronal de Guadalupe, a la que concurrían miles de comerciantes de los remotos lugares que antes hemos señalado y en la que se llevaban a cabo cuantiosísimas transacciones comerciales.

Todo este esplendor secular de fiestas religiosas, cívicas y multitudinarias, constituyen invalorable timbre de gloria Nacional que es necesario conservar y acrecentar a fuera de hijos de tan nobles padres en la fe y amor a nuestra adorada y celestial Madre. Y esto, por gratitud siquiera a la Santísima Virgen de Guadalupe y a nuestros mayores que tan precioso legado nos dejaron.

A ello se endereza el grandioso acontecimiento de la emocionante Coronación Canónica de nuestra Excelsa Patrona, que estamos preparando; para lo cual invocamos sus nobles sentimientos cristianos y suplicamos a esa honorable Institución su adhesión y entusiasta colaboración, juntamente con todas las instituciones de esa localidad al magnífico suceso que nos estamos refiriendo, y que confiamos se verificará con la asistencia del Señor Presidente de la República y su Señora Esposa, del Excmo. y Rvmo. Señor Nuncio Apostólico, del Excmo. y Rvmo. Sr. Arzobispo de Trujillo, de los Excmo. Señores Obispos Sufragáneos de esta Arquidiócesis; de los Señores Senadores, Diputados, Autoridades políticas, civiles, militares y religiosas de los departamentos y pueblos del Norte.

Con sentimientos de nuestra más distinguida consideración y anticipándoles nuestro agradecimiento a Ud. y miembros de esa honorable Institución por la atención que le merezca la presente, nos es grato suscribirnos como sus attos. ss. ss.

 

 

Santiago Wenceslao Aguilar L.

               Presidente

                                                                                            Fr. Luis Arroyo O.F.M.

Vice-Presidente Asesor

 

 

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lunes, 7 de septiembre de 2026

194.- COMISION DE FERIA Y ROMERIA DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE, AÑO 1955.

COMISION DE FERIA Y ROMERIA DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE 

Comisión de Feria y Erogaciones Sras. Mercedes de Encinas, María Serrano de Leyva, Maria Costilla de Mora, Natividad de Felipe, Aidé de Saavedra, Corina de Chang. Esther Rázuri. Señoritas: Ayelah Mora B., Carmela Farro Vera, Graciela Carpio, Pilar Costilla A., Luisa Chamochumbi, Dora Felipe P., Hilda Noriega, Blanca Cruzado, Teresa Antinori, Amapola Farro, Rosa Farfán, Rosaura Banda, Flor María Horna, Aída Deza, Sara Ibáñez, Balbína Mejía, Martha Castañeda, Teresa Bernal, Zumilda Inostroza, Zoila Mora B., Tedomira Balarezo y Paquita Ascoy.

COMISION DE FIESTAS POPULARES: Srs. Alfonso Balarezo, Demetrio Antinori, Justo Balta, Alejandro Antonori. Segundo Guerrero, Bernardo Cortez, Guillermo Leyva, Victor Castañeda. Pedro Torres, César Manuel Cisneros y Rodolfo Pilco.
COMISION DE CONTROL DE ALCANCIA ADEMAS DE LAS RESPETABLES AUTORIDADES LOCALES, los señores Juan Serrano, Julio Meneses, Sixto Balerezo, Ricardo Chang Juanilo Malca, Oscar Novoa, y las Camisiones de Feria.
ADVERTENCIA: Las reliquias de la Santísima Virgen, solamente serán proporcionadas por la Comisión nombrada, para proporcionar a los devotos, estampas, medellas, fotografías, detentes, etc. decomisándoles por intermedio de la policía a todas las personas que por especulación o negocio lo hagas, vendiendo las indicadas reliquias. Guadalupe, Octubre de 1955.
LA COMISION DE FERIA
Fuente, Programa de Feria y Romería de Nuestra Señora de Guadalupe, año 1955.

miércoles, 26 de agosto de 2026

193,- Historia del Culto y Crónica de La Coronación Canónica de "NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE"

 



Historia del Culto y Crónica de

La Coronación Canónica de

"NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE"

 

 

 

Santa Patrona de los Pueblos

del Norte y Reyna Excelsa del Perú

 

24 de Octubre de 1954

 

 

 

 

 

Guadalupe-Provincia de Pacasmayo

Departamento de La Libertad

Perú

 

 

 

Presbítero

Santiago Wenceslao Aguilar L.

Párroco




Que hacen cuatro siglos que se venera en Guadalupe – Provincia de Pacasmayo 
Departamento de     La Libertad.


DEDICATORIA

 


CON EL MAS VIVO Y TIERNO AMOR DEL HUMILDE HIJO, DEL SACERDOTE QUE HOY CUMPLE VEINTICINCO AÑOS QUE SE CONSAGRARA AL SERVICIO DE DIOS Y DE SU PATRIA, CONSAGRO TAMBIEN EN ESTE DIA, MI HUMILDE OFRENDA A:


Nuestra Señora de Guadalupe

PATRONA EXCELSA DE LOS PUEBLOS DEL NORTE DEL PERU, QUE, HACEN CUATRO SIGLOS VIENE SOSTENIENDO, ALIMENTANDO CON SU PODER, GRACIA Y TERNURA DE MADRE DIVINA Y HUMANA, EL VERDADERO AMOR, CARIDAD Y FE DE CRISTO, UNICO CAUDILLO DE LOS PUEBLOS LIBRES; QUE SIGUE INSPIRANDO, SOSTENIENDO EN EL CORAZON Y ALMA DE TODO CRISTO Y DEL PUEBLO QUE OSTENTA SU NOMBRE, GUADALUPE, LOS MAS PUROS Y VIVOS SENTIMIENTOS DE AMOR DIVINO, DE ESPERANZA Y CONSUELO CON QUE LA POBRE HUMANIDAD AFLIGIDA SE CONFORTA Y LA INVOCA EN UN MUNDO FALAZ, INCOMPRENSIBLE, EN ESTE VALLE DE LAGRIMAS. MADRE RUEGA POR NOSOTROS PECADORES!.........PARA PODERLA CEÑIR TAMBIEN, SU INMACULADA FRENTE, EN EL INOLVIDABLE DIA 24 DE OCTUBRE DE 1954, CON LA CORONA DEL TRIUNFO, CON LA CORONA DEL RECUERDO Y GRATITUD Y COMO REYNA Y MADRE DE CIELOS Y TIERRA, QUE GOBIERNA Y ESTRECHA CON LAZOS INDESTRUCTIBLES DE AMOR ETERNO, A TODOS SUS HIJOS.

 

GUADALUPE, A 6 DE ENERO DE 1956.
Santiago Wenceslao Aguilar L.
Presbítero
Párroco de Nuestra Señora de Guadalupe.



SU SANTIDAD EL PAPA PÍO XII, LLAMADO EL “PAPA DE LA PAZ”.

 

ORACION QUE FUE COMPUESTA POR EL PROPIO PADRE SANTO PIO XII

 

        "Desde las profundidades de este valle de lágrimas en que una humanidad afligida se debate penosamente, desde el torbellino de este mar azotado sin tregua por olas de sufrimiento, recurrimos a ti, amadísima Madre María, para confortarnos con la contemplación de tu gloria y saludarte como a Reina y Señora de Cielos y Tierra. Reina y Señora de la humanidad.

        "Con legítimo y filial orgullo deseamos exaltar tu realeza y reconocerla como propia de la excelencia soberana de tu ser, oh, dulce y verdadera Madre de Aquel que es Rey por derecho, patrimonio y conquista.

         "Reina, oh Madre y Señora, mostrándonos el camino de la Santidad y guiándonos y asistiéndonos para que nunca podamos extraviarnos.

         "En las regiones celestiales ejerces primacía entre los coros angélicos y sobre las legiones de santos que te aclaman su soberana y se deleitan contemplando tu deslumbrante belleza. Reina del mismo modo sobre la raza humana y por encima de todas las cosas, encaminando hacia la fe a aquellos que todavía no conocen a su Divino Hijo.

         "Reina sobre la Iglesia, que conoce y enaltece tu dulce dominio, recurriendo a ti cual refugio seguro en medio de las calamidades de nuestros días. Reina especialmente sobre la porción de la Iglesia que sufre persecución y tiranía; concede a sus fieles fortaleza para soportar la adversidad, constancia para que nunca cedan ante la coacción injusta, luz para que no caigan en las trampas del enemigo, firmeza para resistir los ataques abiertos, y, en cada momento, una fidelidad sin titubeos a tu soberanía.

       "Reina sobre las mentes de los hombres, para que luchen y se esfuercen únicamente por lo que es verdad; reina en sus voluntades para que sigan la senda del bien; y sobre sus corazones para que no amen otra cosa que aquello que tú amas. 

        "Reina sobre los individuos y sobre las familias, sobre las sociedades y naciones; sobre las asambleas de los poderosos y los consejos de los sabios, lo mismo que sobre las aspiraciones sencillas de los humildes.

       "Reina en todos los ámbitos, calles y plazas, valles y montañas; sobre tierra, mar y aire. Escucha las piadosas oraciones de todos aquellos que ven en el tuyo un reino de misericordia en el que toda petición es atendida, todo dolor confortado, toda desgracia socorrida y toda enfermedad curada. Y en el cual incluso con un signo de tus dulces manos triunfas sobre la propia muerte convirtiéndola en vida de dicha y gracia.

          "Consigue, en fin, que todos los que en el mundo entero te aclamamos como Reina y Señora, podamos un día gozar en el cielo de la plenitud de tu reino, ante la presencia de tu Divino Hijo, que con el Padre y el Espíritu Santo viven y reinan por los siglos de los siglos, Amén".

 

 

   
El Excmo.
.

 

Escudo de la Coronación Canónica de 

“Nuestra Señora de Guadalupe.




CAPITULO I

Origen Histórico de la Artística y tan
Veneranda Imagen. Así como el de su
grandiosa y tiernísima advocación de
“NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE”
Con que el Pueblo Cristiano de todo
el orbe católico le rinde culto secular.
 

 

LA HISTÓRICA IMAGEN DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE DURANTE EL SIGLO VI INSPIRÓ GRAN DEVOCIÓN Y ESPECIAL VENERACIÓN A SAN GREGORIO MAGNO PAPA.

ANTECEDENTES HISTORICOS

Antiquísima es la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe venerada en Extremadura. Está labrada de madera oriental, pero se ignora el nombre de su artífice y en qué época fue tallada. Ya en el siglo VI se hallaba en poder del Papa San Gregorio Magno, quien la veneraba en su oratorio particular, del que la sacaron en ocasión muy aflictiva para la ciudad de Roma, asolada por una muy extraña y mortífera epidemia.

Muchísimas personas sucumbieron heridas del terrible azote, cuya manifestación externa consistía en repetidos estornudos, a los que inmediatamente seguía la muerte. De allí la frase "DIOS TE AYUDE", dichas por los que se hallaban al lado de la persona contagiada con el terrible mal. Con tan triste motivo cundió por la Ciudad Eterna un pánico extraordinario. El mismo pontífice San Gregorio, cuyo antecesor Pelagio había muerto de tan extraña dolencia, movido por una inspiración del cielo, sacó procesionalmente por las calles de Roma a la imagen de la Santísima Virgen, que guardaba en su oratorio, y en el acto cesó la epidemia que tantos estragos había ocasionado entre los romanos.

 

COMO VINO A ESPAÑA

Compréndese fácilmente por lo expuesto, cuanto aumentaría la estimación del Santo Papa a tan milagrosa imagen, y cuán grande debía ser por lo tanto el afecto que profesaba a la persona a quien hizo donación de ella, y que no fue otra que el insigne San Leandro arzobispo de Sevilla, a quien conoció el Papa San Gregorio en Constantinopla, donde era Legado Pontificio cuando San Leandro fue a pedir al emperador que prestase su valioso apoyo a San Hermenegildo, perseguido por su padre Leovigildo, partidario del arrianismo.

Mientras residió San Leandro en Constantinopla, tuvo muy frecuente trato con el entonces Legado y después Papa San Gregorio, quien al ser elevado al solio pontificio, se acordó de su amigo y le rogó que pasase a Roma para ayudarle con sus luces y consejos a gobernar la nave de Pedro, invitación que declinó el insigne arzobispo de Sevilla, por hallarse a la sazón ocupado en preparar la conversión de Recaedo, el cual había de mudar de manera tan feliz los destinos de la nación española.

Comprendió desde luego el Papa San Gregorio la razón que asistía  a San Leandro para no abandonar a España en aquellas circunstancias; más como insistiera el Pontífice en el deseo de tener su lado a un varón de extraordinarias dotes de ciencia y santidad, para que le asesorase en los arduos asuntos encomendados a su cuidado como Vicario de Jesucristo en la tierra no pudiendo San Leandro prestarle su concurso personal por la razón antedicha envíale a su hermano San Isidro, cuya sabia cooperación agradeció tanto San Gregorio que cuando aquél regresó a España después de haber prestado muy señalados servicios a la Santa Sede, le hizo donación de varias reliquias y de la milagrosa imagen de la Santísima Virgen que tenía en su oratorio, para que se le entregase a San Leandro en testimonio de su gratitud por haberle enviado tan excelente auxiliar y consejero.

Partiose de Roma San Isidro con las santas reliquias y la venerada imagen al finalizar el siglo VI. Pronto experimentó el benéfico influjo de la sagrada efigie de la Madre de Dios. Apenas el navío que le conducía a España se halló en altamar, levantóse recia tempestad que lo puso a, punto de naufragio, con grande riesgo de la tripulación y pasajeros.

Aunque sin resultado feliz, puso en práctica el capitán de la nave cuantos medios puede emplear un marino valeroso y experto para capear el peligro temporal. Ya sólo quedaba encomendar a Dios la salvación de las almas, perdida la esperanza de salvar los cuerpos.

Más en aquel desesperado trance, el espíritu de Dios iluminó el entendimiento de San Isidro y movió su voluntad a que sacase de la cámara donde estaba depositada la imagen de la Santísima Virgen, donada por el Papa San Gregorio a su hermano, y haciéndola llevar sobre cubierta arrodillóse ante ella rodeado de la tripulación y pasajeros y todos suplicaron con vivas instancias a la Reina de los cielos que los ampare en aquel terrible trance. La excelsa Señora acogió favorablemente su plegaria, pues en aquel mismo punto amainó el viento, se fue sosegando el imponente oleaje que amenazaba tragarse la nave, y pudo ésta navegar sin tropiezo alguno por la superficie de las aguas suavemente onduladas.

Con mar bonancible y viento de popa llegó el navío al puerto de Cádiz. Habiendo desembarcado, llevaron procesionalmente la santa imagen por las calles, y a su paso se agolpó numeroso gentío que enterado del milagro que había salvado las vidas del santo Prelado y de sus compañeros, se unió a estos para tributarle el homenaje de su fervoroso culto. Otro tanto sucedió en Sevilla, en cuya iglesia mayor quedo depositada con grande pompa y solemnidad.

 

DURANTE LA DOMINACION ARABE

Allí permaneció hasta que la invasión de los árabes obligó a los cristianos a replegarse a las regiones septentrionales para librarse del furor agareno.

En aquella triste y accidentada huida procuraron nuestros antepasados sustraer a la profanación mahometana las reliquias, imágenes y demás objetos sagrados.

La imagen de la Santísima Virgen donada por el Papa San Gregorio a San Leandro, fue del número de las salvadas por un grupo de cristianos fugitivos

que partieron camino de Extremadura. Penetrando en dicha región, se detuvieron al pie de una áspera montaña, por la que fueron subiendo tras un breve descanso, hasta que tropezaron con una cueva abierta en las breñas. En ella depositaron la sagrada imagen con otras varias reliquias. Hicieron luego de todo ello el correspondiente inventario del que dejaron un ejemplar firmado, haciendo constar la procedencia de todos los objetos que allí quedaban depositados, para que pasada la borrasca que le había obligado dejar sus hogares, fueran reconocidos y vueltos a los lugares de su procedencia, evitando así que las profanasen y destruyesen los moros.

Pronto invadieron éstos la región extremeña y en ella se establecieron, dando nombres arábigos a los lugares que ocupaban. De ahí que la montaña donde quedó oculta la mencionada imagen de la Santísima Virgen tomase el nombre del río que de ella descendía y que los moros llamaban Guadalupe, que significa "Río del lobo".

Oculta permaneció la imagen de la Santísima Virgen durante la dominación agarena en Extremadura, y oculta siguió después de reconquistada dicha región por los cristianos hasta ya entrado el siglo XIV, en que el Señor quiso que fuera descubierta de un modo prodigioso, para más excitar hacia ella de veneración de los fieles.

 

EL VAQUERO GIL

Refiere la tradición, confirmada y autorizada por la sanción de la Iglesia, que por aquel tiempo, cierto vaquero llamado Gil Cordero, que apacentaba unas vacas en las inmediaciones del castillo de Alía, tuvo la desgracia de perder una de ellas. Aguijoneado por el natural deseo de hallarla, estuvo tres días consecutivos recorriendo todos aquellos lugares, hasta que rendido de cansancio se sentó junto a una fuente. Cerca de ella descubrió a la res tendida y muerta, sin que pudiera averiguar la causa de aquella desgracia, porque la vaca no prestaba señal de herida ni contusión que indicara la menor violencia.

Sintió, como era natural, la pérdida de la res, pero quiso a lo menos aprovechar su piel desollándola. Para ello empezó haciéndole dos cortes en el pecho en forma de cruz con su cuchillo. ¡Cuál no fue su sorpresa al ver que el animal se levantaba vuelto a la vida!

Lleno de asombro se puso a mirar por doquier, creyéndose engañado por algún maleficio. Su admiración subió de punto al ver ante él una hermosísima Señora circundada de resplandores, la cual con voz armoniosa y dulcísima le declaró ser la Santísima Virgen María. Mandóle que fuese a Cáceres con la vaca milagrosamente resucitada, para que ella sirviese de testimonio de la verdad de la misión que le confiaba. Consistía en decir al clero y al pueblo de la mencionada ciudad, que le acompañasen al sitio donde había hallado a la res muerta, y apartasen unas piedras que le señaló y que ocupaba la cueva donde se hallaba depositada una imagen suya, pues quería que fuese descubierta y colocada en una capilla que había de erigirse en aquel mismo lugar, para que la venerasen los fieles. Deslumbrado quedó el vaquero Gil por los resplandores de la aparición y asustado al oír las palabras de la Señora. No volvió en si hasta que desapareció Ia celestial visión. Ató luego la vaca con una cuerda que a prevención llevaba, y se fue con ella al sitio donde se hallaban otros vaqueros compañeros suyos, a quienes refirió el maravilloso suceso. De que decía verdad daba testimonio el pecho de la vaca, en que se veía de manera clara y distinta los dos cortes que con su cuchillo le había hecho para arrancarle la piel. Admirados quedaron los vaqueros con aquel extraordinario relato, Todos ellos convinieron en que Gil debía ir a Cáceres para dar parte del milagroso suceso a la autoridad eclesiástica.

Encaminóse Gil en dirección a Cáceres. Antes de presentarse a las autoridades eclesiásticas, movido por un vehemente deseo de ver a su familia, entró en su casa. Cuál no fue su dolor al saber que su hijo único había muerto el día anterior! Su atribulada esposa salió a darle tan triste nueva. Dijole además, qué de un momento a otro iban a venir el clero y acompañamiento para la ceremonia del entierro del cadáver. Todo ello produjo en el vaquero una impresión dolorosísima. Pero confiado en la Santísima Virgen de la que era mensajero, juzgó que si la Señora había resucitado a un animal para que diera testimonio de la veracidad de sus palabras, bien podía resucitar a su hijo, si se lo pedía como premio del celo con que cumplía su encargo.

Así sucedió efectivamente; pues apenas el clero y las demás personas que habían de acompañar el cadáver al cementerio llegaron a la casa mortuoria, levantóse del féretro el hijo del vaquero Gil, y pidió a su padre que le llevase al lugar donde la Santísima Virgen se le había aparecido, pues quería darle gracias por su milagrosa resurrección.

HALLAZGO DE LA IMAGEN, VENERACION DEL PUEBLO Y DE LOS REYES

Grande asombro produjo entre los que presenciaron esta escena tan señalado prodigio, y mayor todavía las palabras del mancebo cuyo significado no entendían. Refirió entonces el vaquero Gil a los circunstantes lo que le había sucedido al hallar su vaca muerta, y de que modo volvió a la vida con todos los pormenores de la celestial aparición; y como de la veracidad de sus palabras daban testimonio la señal de la cruz hecha en la vaca por él mismo y el milagro de resurrección de su hijo que acababan de presenciar diéronle crédito y le acompañaron a la sierra de Guadalupe, donde siguiendo las indicaciones de la Santísima Virgen, descubrieron su imagen y con ella las reliquias de varios santos, de cuya autenticidad daba testimonio el acta depositada en la cueva por los cristianos que allí las ocultaron.

Quisieron trasladar la santa imagen a Cáceres, pero el vaquero Gil se opuso a ello, aduciendo que la voluntad de la Santísima Virgen era que su efigie fuese venerada en el mismo sitio donde había estado oculta tantos siglos. Con esto convinieron todos en dejar la imagen en aquel lugar y edificaron una rústica ermita provisional, donde la colocaron en espera de un templo más decoroso.

De todos estos prodigios dieron parte al Rey don Alfonso XI las autoridades eclesiástica y, civil de Cáceres. El monarca contribuyó de buen grado y con larga mano a los trabajos que emprendieron los fieles para que el culto de la sagrada Imagen tuviera el debido esplendor, cediendo cuantiosas rentas al Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe y designando para su servicio seis capellanes y un Prior, que fue primeramente el Cardenal don Pelayo Barroso. También a los capellanes les otorgó rentas con que atender a su manutención y al sostenimiento del Hospital de San Juan Bautista que se estableció junto al Santuario.

Como complemento de estas tan piadosas como magnánimas mercedes fundó el monarca una población inmediata al Santuario y dio a sus cincuenta primeros habitantes terreno suficiente para edificar sus viviendas y tener tierras de cultivo; todo ello se lo cedió libre de gabelas, y sin más tributo que el diezmo para el Santuario. Otorgó, además, ejecutoria de nobleza al vaquero Gil, con uso de escudo en el que se perpetúa el milagro de la aparición de la Santísima Virgen. La Reina del Cielo correspondió a la generosidad del monarca ayudándole con su poderosa protección en las diferentes guerras que emprendió contra los mahometanos, y muy especialmente en la famosa batalla del Salado, donde recibió rudo escarmiento la morisma. El Rey don Alfonso XI se mostró sumamente agradecido a la Virgen por tan señalado favor, en cumplimiento del voto que había hecho antes de la batalla, fue en romería al Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, al que donó buena parte del riquísimo botín cogido a los mahometanos.

 



El  Excmo.
Mons. AURELIO M. GUERRERO
Dignísimo Arzobispo de la Arquidiócesis
de Trujillo.

Excmo. Sr. Presidente de la Republica
General de División
Don MANUEL A. ODRIA
Padrino de la Coronación.


Sra. MARIA DELGADO DE ODRÍA
MADRINA DE LA CORONACION.


Arquitectónico Santuario donde se rinde culto secular a la Milagrosa 

Imagen de Nuestra Señora de Guadalupe.



Sr. Doctor Don MANUEL PRADO UGARTECHE Ex Presidente Constitucional del Perú, considerado como uno de los grandes políticos y estadistas de Sud-América y que a manera de Simón Bolívar, Santiago Felipe Salaverry, Ramón Castilla y otros caudillos y libertadores de nuestra Patria, con motivo de su visita presidencial a los Departamentos del Norte, visitara también a la histórica Imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, Santa Patrona de los Pueblos del Norte y Excelsa Reyna del Perú en su arquitectónico y secular Santuario y Convento de San Agustín de Guadalupe, declarados también durante su periodo Gubernamental, por Ley número 9415, Monumentos Históricos Nacionales.     



COPIA de la

 Ley número 9415 Publicada en el No. 1262 del diario EL PERUANO" edición del 10 de Noviembre de 1941.

Declarando Monumentos Históricos el Convento y Templo de San Agustín de Guadalupe.

 

LEY No. 9415

El Presidente de la República

Por Cuanto:-

El Congreso ha dado la Ley siguiente:
                                 El Congreso de la República Peruana.
Ha dado la Ley siguiente:
Artículo Único:

                                                     Declarándose Monumentos Históricos Nacionales el Convento y Templo de San Agustín fundados en 1560 por el Capitán Don Francisco Pérez de Lezcano en el Distrito de Guadalupe, Provincia de Pacasmayo, Departamento de La Libertad.

                                                     Comuníquese al Poder Ejecutivo para su Promulgación.

                                                     Dada en la sala de sesiones del Congreso, en Lima, a los veinticuatro días del mes de Octubre de mil novecientos cuarentiuno.

 

I. A. BRANDARIZ. Presidente del Senado.
ALVARO DE BRACAMONTE DE ORBEGOSO. Senador Secretario.
GERARDO BALBUENA - Diputado Presidente.
M. I. CEVALLOS GALVEZ.-Diputado Secretario.
 

Al Señor Presidente Constitucional de la república.
Por Tanto:-

                                                     Mando se publique y cumpla.

                                                    

Dado en la Casa de Gobierno, en Lima, a los veinticinco días del mes de Octubre de mil novecientos cuarentiuno.

 

MANUEL PRADO

 

Pedro M. Oliveyra.





Excelentísimo y dignísimo Monseñor.
ALFONSO ZAPLANA BELLIZZA
Obispo Auxiliar y Vicario General del Arzobispado de Trujillo.
 


La fe religiosa de Guadalupe y su signo histórico.

LUIS PAIS TORRES, Normalista egresado del Instituto Pedagógico Nacional y Ex-Profesor de Pedagogía y Filosofía de Educación de la Universidad de La Libertad.

          Pocos pueblos del Perú como Guadalupe tienen el privilegio de sentirse tan profundamente confundidos en su fe religiosa con el pretérito de su historia, por esta razón el espíritu observador y estudioso del Rvdo. Padre Wenceslao Aguilar ha culminado un propósito que prestigia la cultura de este hermoso distrito de la Provincia de Pacasmayo escribiendo y narrando con veracidad y elegancia la HISTORIA DE LA VIRGEN DE GUADALUPE que es la propia Historia de un pueblo que con el efluvio telúrico de su ubicación geográfica y la prestancia generosa de sus hijos exalta la tradición de sus antepasados y difunde para propios y extraños los valores eternos de un catolicismo humano y purificador.

         El Dr. Wenceslao Aguilar que ha identificado sus inquietudes y talento organizador con el anhelo de realzar en toda su magnitud espiritual el justo valor de una fe que los siglos ha vivificado, no ha escatimado esfuerzo alguno en dar a publicidad el presente libro, obra que involucra el mérito de su originalidad, la certeza y rigor histórico de todos sus datos, la belleza en lo sencillo y el pulcro de su lenguaje y el inconfundible amor religioso de su autor.

         Quienes auscultamos con sereno y desapasionado criterio analista el movimiento filosófico cristiano festejamos y aplaudimos producciones como la del Dr. Aguilar que tienen la virtud de propender a la difusión de auténticos valores morales que una comunidad debe atesorar en provecho de su progreso material y espiritual. 

LUIS PAIS TORRES.


Autorización del Capítulo Vaticano para que sea coronada canónicamente la Bienaventurada Virgen de Guadalupe

 

Rescripto por el que se concede autorización, para coronar solemnemente la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe.

(Traducción del latín).

 Federico Tedeschini, por la misericordia de Dios Obispo de Tùsculo, Cardenal de la Santa Iglesia Romana, Arcipreste de la Santísima Basílica Patriarcal del Príncipe de los Apóstoles, Prefecto de la Sagrada Congregación de la Reverenda Fábrica.

Al Excmo. y Redmo. Sr. Arzobispo de Trujillo, en el Perú. Mons. Aurelio M. Guerrero, salud en el Señor.

Por la súplica presentada recientemente por el V. Excia. a nuestro Capitulo Vaticano, que tiene el privilegio de coronar canónicamente las sagradas imágenes de la Madre de Dios, insignes por el arte y la veneración, hemos sabido con alborozo que en la ciudad de Guadalupe, dentro de los límites de vuestra preclarísima Arquidiócesis, existe un antiguo Santuario que data del siglo XVI en el que se rinde culto especial y gran veneración a una hermosísima efigie de la Madre de Dios con el Niño Dios en sus brazos, tallada en madera, y conocida con el nombre de la "Bienaventurada Virgen de Guadalupe".

El pueblo la ha proclamado por su Patrona, en vista de los admirables prodigios realizados por Ella en tiempos pasados y recientes.

A sus pies acuden los fieles, no solamente del lugar si no también de las regiones más distantes en devotas peregrinaciones, ya para pedir nuevos favores, o bien para agradecer los beneficios recibidos.

Considerando el culto peculiar que se tributa a esta imagen de María Santísima, teniendo presente el vivo deseo de V. Excia., del Clero y del Pueblo, de ceñir la cabeza de la mencionada Imagen con Corona de Oro en este Santo Año Mariano, Centenario de la Proclamación del Dogma de la Inmaculada Concepción. Nos, deseando satisfacer estos anhelos de V. Excia., y de todo el pueblo, reunidos en el Aula Capitular el 25 de abril del año en curso, después de examinar detenidamente los respectivos Documentos, gustosos hemos determinado de común acuerdos que la referida imagen de la Bienaventurada Virgen de Guadalupe sea solemnemente Coronada con Corona de Oro, en Nuestro nombre.

Rogamos encarecidamente a V. Excia. que verifiquéis el acto de la Coronación personalmente, o por medio de otro Obispo, si así os place.

Dado en Roma, en la Ciudad del Vaticano, el día 6 de mayo del año 1954. XV del Pontificado de su Santidad el Papa Pio XII.

 

(Fido.) Julio Rossi.

 

Can. Cec (Frdo) José Calderari Cec.



Sr. Presbítero
SANTIAGO WENCESLAO AGUILAR L.
Presidente Activo de la Junta central Pro Coronación
Canónica de “Nuestra Señora de Guadalupe”
Patrona Excelsa de los pueblos
Del Norte del Perú.
 

M.R.P.
LUIS ARROYO
VICEPRESIDENTE ACTIVO DE LACORONACION
CANONICA DE NUESTRA SEÑORA DE
GUADALUPE.



INTRODUCCION

 

El 26 de Febrero de 1943, obedeciendo a los altos designios de Dios y de la Autoridad que en su Nombre gobierna, el que escribe estas líneas arribó por primera vez a Guadalupe. Ya he llegado al majestuoso y arquitectónico Santuario, donde hacen cuatro siglos se le rinde culto y especial veneración a la histórica y milagrosa Imagen de "Nuestra Señora de Guadalupe" que, con su Niñito Dios, a quien estrecha fuertemente a su pecho, parece hablar al visitante, forastero, extraño, solitario, sin familia y sin amigos, con la ternura y sonrisa de esa MADRE EXTRAORDINARIA, DE LA MADRE DIVINA Y HUMANA que lleva entre sus maternales brazos al Rey de cielos y tierra y que también acoge cariñosa y expresiva a toda criatura, al humilde sacerdote que tan solamente llega por pocos días y que también la implora y admira.

Efectivamente y después de ocho días, cumplida tan delicada misión de levantar el Inventario General de la Iglesia y Parroquia (pues el señor Párroco había fallecido en Lima) me despedí de Guadalupe, de esta tierra hospitalaria, acogedora, con su clima tropical, como lo es el corazón noble, generoso y cálido de sus hijos que con tanta fe y amor veneran a la Virgen que forjó su pueblo, que ostentan su bendito nombre y viven, duermen su sueño secular, bajo su amparo y protección. Más, "El hombre propone y Dios dispone", pues la intención y propósito de ausentarme aún más lejos de nuestra Arquidiócesis, la despedida familiar y vehemente entusiasmo de llegar cuanto antes al sitio elegido, todo se ha trastornado, estaba de por medio la voluntad y poder de Dios que gobierna y dirige a la pobre humanidad .

Así pues, de nuevo, por segunda vez, a propuesta e insistencia del Superior Jerárquico llegué en calidad de Párroco a la ciudad de Guadalupe, los primeros ocho días, se han convertido en más de trece años transcurridos, como si fuera un año, un día, porque todo este lapso de tiempo, siempre fue cortísimo para poder emprender y terminar importantes obras que Dios y la Santísima Virgen María inspiran y desean que sus sacerdotes efectúen y consagren, mediante su valiosa protección porque son necesarias para su culto y para su honra.

 

GRANDIOSO ACONTECIMIENTO NACIONAL

Con motivo de celebrar el III CONGRESO EUCARISTICO NACIONAL que tuvo lugar en la ciudad de Trujillo en Octubre de 1943, el suscrito recibió entre otras comunicaciones, la propuesta y atenta invitación del entonces Excelentísimo Monseñor Juan G. Guevara, Arzobispo de Trujillo y que después lo fuera también ilustre Primado y Cardenal del Perú, para que gestionara la Coronación Canónica de la tan venerada e histórica Imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, en la ciudad de Trujillo, por ser la más antigua y a quien los pueblos del Perú le rinden culto secular.

Sin embargo, no obstante haber despertado gran interés y entusiasmo en el corazón y ambiente, guadalupano para coronar a su Excelsa Patrona, por razones inesperadas, que sería muy largo de enumerar, con el sentimiento más profundo se tuvo que declinar a la significativa y grata invitación; pues basta decir de que el tiempo era corto e imposible para poder improvisar un acontecimiento de tanta trascendencia espiritual, máxime y si se tenía en cuenta de que no sólo el Santo Templo se encontraba desmantelado, un poco derruido por la acción del tiempo; sino que aún a la Santísima Virgen le faltaba su Corona de Oro que manos sacrílegas la habían despojado por el año 1916, juntamente con sus valiosas joyas; y aún carecía de las vestimentas indispensables o esenciales que le correspondía lucir en tan magno acontecimiento cívico religioso, que había de realizarse en la ciudad de Trujillo. Capital de la Arquidiócesis.

OCTUBRE DE 1943 A OCTUBRE DE 1954, ONCE AÑOS han transcurrido, y no se ha desperdiciado tiempo, entusiasmo, fe y confianza para poder celebrar ese día feliz tan esperado por Guadalupe y por la Santísima Virgen; hasta que al fin y cuando todo estaba previsto, su Santo Templo totalmente refaccionado, cuando se le ha dotado de su valiosas y artísticas coronas de un kilo y medio de oro de 18 quilates cada una, cuando se le ha mandado confeccionar artísticos mantos, corona de oro para el Niño y ha recibido valiosas alhajas; cuando su devoción ha recobrado su antiguo esplendor y más justo homenaje de los miles de devotos que la invocan y aclaman en el Perú.

Con motivo de celebrarse el V CONGRESO EUCARISTICO NACIONAL Y MARIANO, que con tanta solemnidad y grandeza se ha realizado en la ciudad de Lima en Diciembre de 1954; como la más elocuente y expresiva manifestación de fe y adhesión a tan grandioso acontecimiento que se ha celebrado en Homenaje a "DIOS EUCARISTIA Y A LA INMACULADA VIRGEN MARIA", contando con el decidido apoyo y gran voluntad de nuestro virtuoso y santo Prelado, Excelentísimo Arzobispo de Trujillo Monseñor Aurelio M. Guerrero, se ha coronado canónicamente, se ha ceñido gloriosamente la inmaculada frente de la Sacrosanta Imagen de "Nuestra Señora de Guadalupe y del Niño", en su propio pueblo por ella escogido; GUADALUPE, con la corona del triunfo, con la corona de Reyna que ha regido y seguirá gobernando e inspirando con el amor y ternura de Madre a sus verdaderos hijos que la imploran y la invocan a través de los siglos, "DEL MISMO MODO QUE POR NUESTRAS MANOS TE CORONAMOS EN LA TIERRA ASI MEREZCAMOS QUE CRISTO NOS CORONE DE GLORIA EN EL CIELO".

Por eso. ¡Oh 24 de Octubre de 1954! Bella fecha! Día de imperecederos recuerdos, yo te bendigo y saludo. Y, con el alma emocionada por el recuerdo de un acontecimiento que ha conmovido, que ha hecho latir y unificar intensamente el corazón humano; que ha hecho revivir la fe y el amor cívico-religioso en toda la Nacionalidad, y que, tuvo lugar en la histórica ciudad de Guadalupe con motivo de la CORONACION CANONICA PONTIFICIA DE LA MAS ANTIGUA Y TAN VENERADA IMAGEN DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE, Excelsa Patrona de los pueblos del norte del Perú, quiero Invocar con toda mi alma la especial protección de JESUS Y DE MARIA, mi oración de acción de gracias, por haberme concedido tanta gloria; y porque sigan conservando y avivando en todos los instantes de mi vida y eternamente, mi respetuosa y profunda admiración, mi recuerdo y gratitud hacia esas almas nobles y generosas que representando a Dios y a la Patria, confundidos y fusionados en un multitudinario de gentes de toda condición y estado, pletóricos de cristiano regocijo, en un día 24 de Octubre, parecía unirse el cielo con la tierra, la criatura con su Creador, el hijo pródigo con su tiernísima Madre, el ciudadano con las autoridades que con la inspiración de Dios y la Patria legítimamente gobierna, dirigen, estimulan, dignifican y honran a los ciudadanos y pueblos más humildes.

Por cuya razón y confirmando todo cuanto se indica, cumpliendo con un deber de conciencia, no puedo terminar estas líneas, sin dejar también grabado, como si fuese esculpido con letras de oro, mi especial admiración y más profunda gratitud:

Al Excelentísimo Legado Papal Monseñor Francisco Lardone, que con la amabilidad, atención y cariño que le caracteriza viajó, desde Lima a Guadalupe, para coronar en nombre del Santo Padre Pio XII a la Santísima Virgen de Guadalupe, como Patrona de los pueblos del Norte y Reyna del Perú.

Al Excelentísimo Sr. Presidente Constitucional del Perú don Manuel A. Odría y Sra. María Delgado de Odría que, representados por el Excmo. Sr. Ministro de Justicia y Culto Dr. Dn. Freundt Rosell y Sra. Clara Cueva de Freundt, apadrinaron el acto solemne de la Coronación y a la vez se dignó prestar todas las facilidades que tanto las autoridades como la Comisión respectiva gestionaron ante su gobierno y se consiguieron en beneficio y ornato del pueblo de Guadalupe, Iglesia y Coronación.

A nuestro dignísimo Sr. Arzobispo Monseñor Aurelio M. Guerrero y señor Diputado don Telmo Maximiliano Lecuona, por su atenta, decidida atención e influencia prestada ante los Poderes Públicos a fin de que la Junta Central Pro-Coronación Canónica de Nuestra Señora de Guadalupe haya podido cumplir con todo éxito tan delicada misión.

A la digna Representación Ministerial y Parlamentaria, a las dignidades y altas autoridades eclesiásticas, políticas, civiles, judiciales, militares, miembros y comisiones de los Institutos Armados, Instituciones civiles-religiosas, funcionarios públicos, colegios y millares de fieles que se concentraron en la ciudad de Guadalupe como adhesión cordial y fervorosa de tan magno acontecimiento.

A los Diarios de la Capital, Trujillo, Pacasmayo, Chiclayo, Piura y por último a toda la Prensa Nacional que adhiriéndose íntimamente y haciéndose eco de tan justo anhelo e ideal, supieron inspirar apoyar y estimular nuestras gestiones y esfuerzos.

A las Negociaciones agrícolas, comerciales, industriales y fieles devotos en general de Lima, Trujillo, Chiclayo, Piura y de todos los pueblos de la Provincia de Pacasmayo y de Guadalupe que se dignaron proporcionar su valiosa cooperación económica espiritual, para sufragar innumerables y extraordinarios gastos, como consta por la publicación del Manifiesto que salió en la UNION de Pacasmayo de febrero 5 de 1955. Así mismo a todas las personas que han obsequiado alhajas y monedas de oro para la confección de la NUEVA CORONA DE ORO DE LA STMA. VIRGEN y que también se publicó minuciosamente en el manifiesto de la fecha que se indica.

A las familias, señoras y señoritas de Guadalupe, que organizaron por su cuenta, tómbolas, veladas, rifas de objetos y dulces a fin de acrecentar fondos que entregaron íntegramente a la Tesorería Pro-Coronación, según Manifiesto publicado.

A las M.R.R. Madres del Convento de Santa Clara de Trujillo, por haber confeccionado en forma artística el Manto de Coronación que mide tres metros y medio de largo y haber obsequiado dos elegantes pendones para el Altar de la Stma. Virgen.

A las Muy R.R. Madres del Colegio de Santa Teresita de San Pedro de Lloc, por haber confeccionado con arte y maestría y desinteresadamente, el Carro Alegórico que lució la Virgen en su coronación y grandiosa Procesión.

Al Concejo Municipal de Trujillo, por haber prestado gratuitamente todo el tabladillo que se necesitaba para la asistencia oficial de  Coronación.

Al muy R.P. Luis Arroyo, por su destacada y entusiasta colaboración de un verdadero y dignísimo Misionero de Nuestro Padre San Francisco de Asís que, en calidad de Vice Presidente Pro-Coronación Canónica de Nuestra Señora de Guadalupe, supo cumplir con tan delicada misión que se le había encomendado.

A Monseñor Héctor G. Alegría, por haber proporcionado su Quinta Leticia, para hospedar al dignísimo Legado Papal Monseñor Francisco Lardone.

Al Sr. don Carlos Wong, Gerente de la importante Negociación de la Hacienda e Ingenio Talla, por haber ofrecido en forma atenta, desinteresada y como adhesión a los actos del gran acontecimiento religioso, el COCTEL en honor de la Comitiva Oficial de Coronación.

Y por último a todos y cada uno de los miembros de la Junta Central Pro-Coronación Canónica de Nuestra Señora de Guadalupe y Comisiones de Erogaciones que sin desmayo, supieron sacrificarse para cumplir en forma consciente, con verdadero entusiasmo y patriotismo tan delicado cometido.

 

QUE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE, GLORIOSAMENTE CORONADA OS BENDIGA A CADA INSTANTE DE VUESTRA PRECIOSA VIDA, Y QUE ANTE LA DEBIL GRATITUD HUMANA, QUE SE INFLAME LA LLAMA DEL AMOR TIERNISIMO DE UNA MADRE DIVINA Y HUMANA Y ABRACE ETERNAMENTE A SUS HIJOS.

VIVA CRISTO REY - VIVA MARIA INMACULADA, REYNA Y PATRONA EXCELSA DEL PERU".

SANTIAGO WENCESLAO AGUILAR L.
Párroco Presidente Activo de la Junta
Central Pro Coronación Canónica de
Nuestra Señora de Guadalupe.