SIXTO O. BALAREZO
Erase un 7 de mayo de 1897, cuando el sol iluminaba el valle, nació en el pueblo de Guadalupe un niño que más tarde, haría mucho por su pueblo. Su padre don Justo Pastor Balarezo Carbajal, dueño de unas tierras de cultivo en el Pueblo de Moyobamba y su madre doña Trinidad Carbajal de Balarezo, bautizaron a este pequeño con el nombre de Sixto O. Balarezo; fueron tres hermanos: Jorge, dos años mayor que Sixto (murió el 8 de Nov. de 1972, Lima), y su hermana menor Teodomira, que nació dos años después (murió en Set. de 1970, Lima). Conformando así una profunda raizambre guadalupana.
Don Sixto, hizo sus estudios primarios, en este pueblo.
A la edad de 19 años viajó con su padre a Moyobamba a
sembrar las tierras que don Justo poseía; viéndosele después de muchos años en
nuestro pueblo, cuando tenía 30 Años de edad, convertido en un Químico Farmacéutico,
profesión que le valió para poder instalar una farmacia en plena Plaza
Principal de la ciudad.
Fue dueño de una pequeña huerta contigua al cerro de la
Virgen (Namul), la que vendió para poder comprar un terreno a la salida de
Chepén, que lo transformó en quinta, en la que actualmente vive la familia Mora
Costilla.
Desde que se estableció en este pueblo, se preocupó
profundamente por el progreso de Guadalupe; desempeñó magníficamente el cargo
de Alcalde distrital, durante dos períodos, fue nombrado por dos veces Director
de la Beneficencia, muchas tantas Gobernador y Juez de Paz, caracterizándose
siempre por ser una persona amable y bastante cortez.
Cuando tuvo 37 años de edad, se compromete con la señorita
Sumilde Hinostroza, de 18 años, de descendencia italiana, formando una familia
ejemplar. No tuvieron hijo alguno.
Corriendo el año de 1940, la suerte le favorece a don Sixto,
al ganarse la lotería, cuyo premio era de 50,000 soles, donando 10,000 soles
para la construcción de la Escuela Pre-Vocacional Nº 235, una parte del dinero
la emplea para la edificación de la torre de la Iglesia de San Agustín, la cual
fue derribada por el terremoto de 1970.
En 1952 fue nombrado Presidente Pro-Construcción de la
escuela de "Segundo Grado de Mujeres" Nº236, lo que le valió para
comprar un terreno a la Srta. Hersilia Mattos, agrandando más a dicha escuela,
no conforme con dicha obra construye un horno detrás del Cerro del "Agua
Potable" (Talla), para la fabricación de Ladrillos para el plantel.
Opina que "El Progreso de Guadalupe, se lograría con la
unificación de todo los hijos y vecinos de esta cuatricentenaria ciudad, que
está abandonada por negligencia de ellos".
Como luchador infatigable, gestor de múltiples y perennes
obras, dice: "La rentas del pueblo son demandas exiguas y no habido
autoridad que yo conozca, qu se halla preocupado por crearle nuevas
rentas".
Refiriéndose a la juventud, nos manifiesta: "La
juventud tiene sueños grandes, pero muy rara vez se cumplen salvo la
preocupación y afán del mismo individuo que quiere luchar".
En el año de 1964, es nuevamente elegido Presidente del
Comité Pro-Construcción Nº 243 Pueblo Nuevo. Faltando un mes para que termine
dicho año, sintiéndose fatigado, regresa a su casa, en donde al librarse de su
vestimenta, le produce una fuerte neumonía que lo pone en cama, por varios
años.
Es así como el 18 de marzo de 1970 se apaga una luz que
alumbraba a nuestro pueblo, una de las pocas personas gestoras y dinámicas que
agotan su existencia por el bien de los pueblos. Don Sixto O. Balarezo,
glorioso forjador, personaje que entristeció los corazones de este valle porque
supo robar el cariño y la amistad en general, sus restos yacen en el cementerio
"Tomás Lafora" de Guadalupe.
En el diario de Lima "El Comercio" del 27 de Set.,
en un artículo anotado por la fallecida educadora Elvira García y García dice:
"Si todas las personas de la misma manera que don Sixto O. Balarezo,
pensaran, cuanto avanzarían los pueblos y como alcanzaríamos ese progreso, que
todos vislumbramos".
Por José Francisco Rivasplata S.
Guadalupe Tierra Querida, 1550-1992.
La Libertad -Perú.
Jorge Luis Olivari Alcántara.

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