
Historia del Culto y Crónica de
La Coronación Canónica de
"NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE"
Santa Patrona de los Pueblosdel Norte y Reyna Excelsa del Perú
24 de Octubre de 1954
Guadalupe-Provincia de Pacasmayo
Departamento de La Libertad
Perú
Presbítero
Santiago Wenceslao Aguilar L.
Párroco
CAPITULO V
Concurso de la Letra y
Música del Himno Oficial de Coronación a Nuestra Señora de Guadalupe.
CONCURSO PARA LA LETRA DEL
HIMNO OFICIAL A NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE
Como
ya es de dominio público, el próximo mes de Octubre se realizará la Solemne
CORONACION PONTIFICIA de Nuestra Señora de Guadalupe, de la Provincia de
Pacasmayo, Perú.
Para
solemnizar este magno acontecimiento religioso-social y patriótico se abre el
presente Concurso para la letra del Himno Oficial a Nuestra Señora de
Guadalupe, bajo las Bases siguientes:
1°.
El Himno debe constar de un CORO, más cinco ESTROFAS, cuando menos.
2°.
El Himno debe ser popular y grave, referirse a la devoción a Nuestra Señora de Guadalupe de la Provincia de Pacasmayo y a
su Coronación.
3º.-
Pueden tomar parte en este Concurso cuantos lo deseen.
4º
Se otorgará dos premios: el primero de cuatrocientos soles y el segundo de
doscientos.
5º
El Concurso se cerrará el dos de julio próximo.
6°
Las composiciones se remitirán firmadas con seudónimo, y el nombre y apellido
propios del autor en sobre cerrado con su dirección postal, al Presidente de la
Junta Central Pro-Coronación.
Despacho
Parroquial. Guadalupe (Provincia de Pacasmayo, Perú).
El
Jurado Calificador premiará las dos composiciones que mejor reúnan las
condiciones requeridas, y si ninguna de las presentadas fuere conforme a las
Bases, se declarará desierto el Concurso.
Guadalupe, 1º
de Mayo de 1954.
Himnos
inspirados con motivo de la Coronación Canónica de Nuestra Señora de Guadalupe
y que fueron premiados en concurso con el primero, segundo y tercer premio.
HIMNO OFICIAL
Que obtuvo el
primer premio.
Seudónimo:
“Ave María”.
Coro
Recibe, Madre
augusta,
la esplendida
corona
de un pueblo
que
pregona tu
célica bondad.
¡Virgen de
Guadalupe!
tu imagen
primorosa
por siglos
portentosa
juramos
venerar.
Estrofas
Estrella de
los mares,
la calma
representas
venciendo las
tormentas,
del proceloso
mar.
Pusiste en Guadalupe
tus pies
inmaculados
y a Ti de
todos lados
vinieron a
rezar.
Millares de
devotos,
fervientes
peregrinos
por áridos
caminos
buscaron tu
favor.
Pasados
cuatros siglos
aun brotan de
tus
manos favores
soberanos
de tu
inefable amor.
Cuando por
los caminos
del valle has
paseado
amante has
remediado
el llanto y
el dolor.
Madre de
Guadalupe!
las fiestas
seculares,
tus templos,
tus altares
proclaman
nuestro amor.
Tu imagen
venerada
de cultos
seculares
surco los
altos mares
en alas de la
fe.
Y en calidos
festejos
el pueblo que
a Ti reza
hoy cumple la
promesa
de coronar tu
sien.
Preside desde
el templo
Cual Reina de
bondades
Nuestras
actividades
De amor,
trabajo y fe.
No alejes de
este pueblo
Que en tu
bondad espera
La efigie en
que venera
Tu maternal
poder.
El mundo hoy
confundido
con bélicos deseos
adora los
trofeos de
horrible
mortandad.
Concédale tu
mano
amable y
protectora
en suspirada
hora
el ramo de la
paz.
P. Pablo
García. OFM.
HIMNO A
NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE
Que obtuvo el
segundo premio. Seudónimo: Albújar.
Coro
¡Oh, Reina
santa que allá en el cielo
Jesús exalta
con gran fervor,
derrama
siempre tus bendiciones
sobre esta
tierra que te venera
y que te
ofrece su tierno amor.
Estrofas
I
Una gaviota
de blancas alas
sobre las
olas del ancho mar
hundió sus
plumas y entre su seno
desde la
España trajo escondido
el gran
tesoro de tu bondad.
Y en
Guadalupe quedó tu gloria
resplandeciente
sobre el altar,
envuelta en
lazos de tierno arrullo
con que tu
pueblo te sabe amar.
II
Te invocan
todos en su tristeza,
cuando en sus
casas no encuentran pan.
A Ti el
enfermo y el afligido
entre los
pliegues de tu vestido
halla la
calma de su dolor.
Mueren las
penas, se alzan las almas;
y te bendicen
los que han sufrido
porque su
angustia se ha disipado
cuando
apareces Tú como el sol.
III
Que en estos
campos de Guadalupe,
de Pacasmayo
la preferida,
tierra
escogida de miel y abrigo
que reine
siempre tu dulce nombre,
Madre
bendita, suave confianza,
Tú eres el
faro de la esperanza;
Tú eres la
senda del peregrino,
Tú eres la
ruta de ese camino
por donde
vamos buscando a Dios.
Ulises Robles
Viera.
HIMNO A LA SANTISIMA VIRGEN DE GUADALUPE
Que obtuvo el tercer premio. Seudónimo: Jenny.
Coro
A tus plantas, divina María,
Virgen Madre del Dios del Amor,
con fervor tus devotos te invocan,
no desoigas, escucha tu voz.
Estrofas
Cuatro siglos, de todas regiones,
a rendirte homenaje hasta hoy,
hacia Ti fervorosos acuden
dó los trae su fe y devoción.
II
En tus Ferias, millares de gente
en tu templo, de arte español,
con milagros, limosnas, se postran
a tus plantas ¡Oh, madre de Dios!
III
Con que fe sus plegarias elevan
y, a sus males, les das curación,
es por eso que crece y aumenta
cada día su gran devoción.
IV
Peregrinos visitan tu templo
y te ofrendan su más puro amor;
que en el "Año Mariano" has querido
se efectúe tu coronación.
V
Guadalupe, se viste de gala,
y con júbilo inmenso en su voz
vá gritando, divina María:
"Se corona la Madre de Dios"
VI
Que esta fecha bendita se guarde
en el alma, y con toda emoción
la recuerdan los labios ¡Oh Virgen,
de este pueblo el más puro blasón!.
Rosa María Apáestegui.
Monseñor Francisco
Javier Deza Dávalos
Arcedi
ano del
Coro Metropolitano de Trujillo y Prelado Doméstico de su Santidad.
LA VIRGEN DE
GUADALUPE
Trujillo en
ascuas ardía,
en mil
quinientos sesenta,
por el
pasquín que vertía,
la agresión
que tanto hería,
como la
leyenda cuenta.
Vivía allí el
español,
Francisco
Pérez de Lezcano,
luchando
según su rol,
como lo hacía
ufano,
un bravo
fuerte, cuál Sol,
en el mundo
americano.
Por eso lo
hizo el Virrey,
capitán y
feudatario;
pero el amor
lo hizo adversario,
del
Corregidor Benel,
que en hacer
cumplir la ley,
era muy
estricto y fiel,
cual si fuera
el mismo Rey.
Coge al
capitán Lezcano,
lo hace poner
en capilla,
do, cual
cautiva avecilla,
nuestro
infeliz hermano,
espera
desesperado.
ser al cadalso
llevado.
La audiencia
lo condena,
sin tenerle
compasión,
a sufrir la
honda pena,
de sin par
humillación.
Aquesta,
pues, consistió,
ir en bestia
por la calle,
mientras el
real pregonero,
con alta voz
y en detalle,
a la faz del
mundo entero,
su apellido
denigró.
Mas, Lezcano
era inocente,
de lo que se
le acusaba,
y en la
prisión esperaba,
nuestro
capitán paciente,
(llorando su
mala suerte,)
el momento de
su muerte;
Pero se
acuerda el hispano,
que allá en
el confín lejano,
en la bella
Extremadura,
había una
Virgen Santa,
de celestial
hermosura.
Su ruego, con
fe levanta,
en vista de
su bondad,
y le pide
libertad.
El pueblo en
algarabía,
descubriendo
la malicia,
consigue su
libertad;
porque la
Virgen María.
que a todo el
mundo es propicia,
le ha oído en
verdad;
Entonces el
Pajalarga,
que por su culpa
Lezcano,
(pasando una
vida amarga)
a la horca
hubiera ido,
¡Ah! cayó,
por su odio insano,
en la tumba
del olvido;
Francisco ya
libertado,
a su tierra
se encamina,
donde vivía
auxiliado,
por nuestra
Madre Divina.
Con alma
reconocida,
Francisco
Pérez de Lezcano,
al Perú con
ansia loca,
trae a la
Virgen querida:
desde
entonces el peruano,
con
veneración la invoca.
De Chérrepe
en una huerta
le levanta
una capilla,
donde el
pasajero vierta,
su oración
con fe sencilla.
Más la mula
en que venía,
nuestra Madre
Inmaculada,
en la ruta se
extravía,
y la
cherrepana gente,
sale en su
busca afanada,
llena de
pesar doliente,
y fiero
susto, acosada.
De Pacasmayo
en el valle,
en el sitio
de Jesús,
en magnífico
detalle,
brota un
milagro de luz.
No quiere
seguir María,
del sur el
largo camino,
se pierde en
cerro azul;
mostrando así
su destino,
esta Virgen
Casta y Pía,
más limpia
que el blanco tul.
Francisco
Pérez de Lezcano,
allí le hizo
un Santuario;
empero lo
hizo en vano,
porque hizo
su escenario,
del pueblo
guadalupano.
Los Padres
del Agustino,
construyendo
su convento,
se hacen
dueños de María,
y en un cerro
peregrino,
le construyen
una ermita,
donde con
melifluo acento,
le rezaban a
porfía,
con devoción
inaudita.
De Francisco
de Lezcano,
fue esta
prenda sagrada,
que la dejó
regalada,
al convento
ya lozano;
así nuestro
buen hispano,
cumplió su
bella promesa,
y ante cuya
imagen reza,
convirtiéndose
en modelo,
de los
Padres, por su celo,
por su fervor
y austereza.
Y así pasa el
religioso,
acompañando a
María,
en la noche y
en el día.
lleno de
ventura y gozo.
El convento
terminado,
del cerro a
poca distancia,
y el bello
templo acabado,
el monje
Pérez Lezcano,
en esta
mística estancia,
se quedó como
hortelano.
Y cuenta la
tradición,
que la Virgen
se escapaba,
del templo al
cerrito santo,
y el pueblo
lleno de espanto,
y profunda
devoción
más culto le
tribulaba
y regresaba
María,
al templo
bien obsequiada,
con exvotos
adornada,
y limosnas a
porfía.
Hasta que por
fin se cansa,
de huir a su
cerrito,
y hoy en el
templo descansa,
en su gran
trono bendito.
De sus
hombros pende un manto,
de milagros
siempre lleno,
recuerdos de
mil favores,
de los que
agobia el quebranto,
y se acogen
en su seno,
en este mar
de dolores;
¡Oh fervoroso
cristiano!
Francisco
Pérez de Lezcano,
tu trajiste a
esta tierra,
debido a tu
situación,
aquesta joya
que encierra,
gracias sin
limitación.
La leyenda
también cuenta,
que se ponía
a lavar,
del cerro en
su casita,
María siempre
contenta,
sin moverse
del altar,
de la iglesia
bendita.
Francisco
Pérez de Lezcano,
de España
trayendo vino,
a través del
Océano,
este tesoro
divino.
sostén del
guadalupano
y estrella
del peregrino.
Y desde
entonces María,
In Madre
guadalupana,
bondadosa y
siempre pía,
en nuestra
nación peruana,
milagros hace
a porfía.
Guadalupe con
tal Madre,
se mantendrá
siempre pio;
y aunque el
error lo taladre,
la querrá con
desvarío.
En lo nación
peruviana,
Guadalupe se
presenta,
en la calma o
la tormenta,
con piedad
sobrehumana.
Y con fe en
el corazón,
doquier
exteriorizada,
tributa
veneración,
a María
Inmaculada.
Y fue, pues,
de Extremadura,
esta divina
Señora,
paz,
esperanza y ventura,
del devoto
que la implora.
El cual con
sumo interés,
le pide su
bendición,
depositando a
sus pies,
alma, vida y
corazón.
Y, he aquí
como María,
al Perú vino
de España,
surcando el
mar imponente,
quien cada
año en romería,
con la
devoción que entraña,
le rinde
culto ferviente.
Francisco
Javier Deza. Pbro.
OFRENDA del
Poeta pacasmaino.
Dr. Horacio
Alva
A la Virgen
de Guadalupe en su Coronación.
Que tu frente
ceñirían cuando supe
vine al punto
del alcázar de la bruma,
con un búcaro
de algas y de espuma para ti,
dulce flor de
Guadalupe.
Las gaviotas
sencitivas y viajeras
me encargaron
su saludo candoroso,
y el velamen
de las barcas amoroso
la cantiga de
sus jarcias marineras.
¡Oh!, mi
Virgen secular y milagrosa
en la tierra
de las garzas adorada,
trovador y
peregrino a tus altares
Vengo el ánima
trayendo fervorosa
para
brindarte, votiva y prosternada,
una ofrenda
de seráficos cantares.
Pacasmayo,
1954.
Letras
Adaptables para el Himno de la Coronación
Por Paria
Triste - Mini Vásquez Biffi
Calle Lima
No. 213 Chepén.
CORO
¡Salve Flor
de Guadalupe
Estrella del
Nuevo Mundo
Con el amor
más profundo.
Hoy te vengo
a cantar,
(Aquí me
vengo postrar).
I
Eres ¡Oh
Virgen Bendita!
Virgen dos
veces madre:
Madre de Dios
Bondadoso
y madre del
pecador;
Te interesan
mis penas
Mi angustia y
mi dolor,
Y a la mano
tienes todo
Pues eres
Madre de Dios.
II
Encomiéndame
Señora
Al Hijo,
Dios, de tus brazos;
Siendo Tú mi
protectora,
Y yo el hijo
pecador,
Seguro estoy
de tu amparo,
Seguro estoy
de tu amor.
“El Abismo de
mi-nada
Llama otro
abismo: Tu amor".
III
Cruzando
mares veniste
Al nuevo
mundo a reinar
En Pacasmayo
pusiste
Tu augusto
trono, sin par.
En ese valle
fecundo
Un pueblo
tuyo formaste
A donde
vendrán las almas
Tus gracias a
recabar.
Allí atiendes
las cuitas
Que brotan
del corazón
Sean pobres,
sean ricos,
sean grandes
o pequeños
Todos
encuentran cabida
En tu tierno
Corazón
Nadie queda
defraudado,
Nadie que en
Ti confió.
V
No hay
elemento que quiera
Tus mandatos
desoir
Cuando,
benigna, le ordenas
A tus devotos
servir.
No hay lugar
de valle o Sierra
Que se
esconda a tu favor
Ni tiempo que
no recuerde
Los prodigios
de tu amor.
VI
Eres ¡Oh
Reyna! Abogada
De todos los
imposibles
Y acudes muy
presurosa
A quién
demanda tu auxilio,
Defiendes
encarcelados,
Das salud a
los enfermos
A los muertos
les das vida
y Perdón al
pecador.-
(CORO)
Salve flor de
Guadalupe
Estrella del
Nuevo Mundo
Salve Reina
Bondadosa,
Salve ¡Oh!
raudal de amor.
A la
Santísima Virgen de Guadalupe con motivo de su Coronación.
DIOS TE SALVE
MARIA
Dulce Reina
del candor
Acepta mi
pleitesía
Oh dulce
madre del Creador.
LLENA ERES DE
GRACIA
De amor
consuelo y piedad
Hermosa flor
de Dalmacia
Mírame con
caridad.
Deja que al
coronarte se agrupe
La Humanidad
que te aclama
y que te
diga: ¡Hossana!
Oh Virgen de
Guadalupe!
SI EL SEÑOR
ES CONTIGO
Sed vos
también con nosotros
y tu manto
nuestro abrigo
lleno de
rosas y lotos
BENDITA,
BENDITA ERES
Dulce Madre
la más pura
emblema de la
ternura
ENTRE TODAS
LAS MUJERES
Deja que al
coronarte se agrupe
La Humanidad
que te aclama
y que te
diga: ¡Hossana!
¡Oh Virgen de
Guadalupe
BENDITO,
BENDITO EL FRUTO
Que de Dios
nos dio la bondad
para que en
horas de luto
redimiera a
la humanidad
DE TU
VIENTRE, JESUS
vino al mundo
a dar ejemplo
sin segundo
de morir por
nosotros en la Cruz.
Deja que al
coronarte se agrupe
la humanidad
que te aclama
y que te diga:
¡Hossana!
¡OH VIRGEN DE
GUADALUPE¡
IRANE
DAMARQUE. Avenida Requena O. Catacaos
Directora del
Centro de Mujeres No. 28
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